lunes, 26 de agosto de 2019






Las revoluciones liberales
Las revoluciones son procesos históricos que producen cambios radicales en la sociedad. De acuerdo con su naturaleza y los cambios que generan, pueden ser políticas, sociales o económicas. Además, suelen ocurrir de manera violenta involucrar a varios sectores de la sociedad. Aunque ha habido movimientos revolucionarios a lo largo de toda la historia, los más importantes para la configuración del mundo actual ocurrieron a partir del siglo XVIII.
Factores de las revoluciones liberales

La primera generación de las revoluciones moderna fueron las liberales o burguesas, que estuvieron inspiradas en las ideas políticas liberales y dirigidas por el sector social conocido como burguesía. Estas revoluciones acabaron con el orden político y social tradicional o Antiguo Régimen en el que la nobleza y el clero controlaban el poder. En su lugar, la naciente burguesía impulsó la formación de una sociedad laica, tolerante y democrática que creó las bases de la sociedad occidental moderna. Las revoluciones liberales fueron estimuladas por los siguientes factores:

Ideológicos, debido al desarrollo del pensamiento ilustrado en los círculos intelectuales desde finales del siglo XVIII.
Económicos, por el impacto causado por la Revolución industrial ocurrida entre los siglos XVIII y XIX, que sentó las bases del orden económico capitalista.

Políticos, debido a la crisis del sistema político absolutista en los Estados europeos.

La Revolución francesa
Hacia la década de 1780, el pueblo francés estaba inmerso en una profunda crisis económica ocasionada por la organización social del régimen monárquico. Para enfrentar la crisis, el rey convocó a los estados generales, asamblea que reunía representantes de los tres estamentos sociales: nobleza. Clero y burguesía o tercer estado. Los desacuerdos entre los tres grupos provocaron el retiro el los representantes del tercer estado, quienes junto con algunos nobles y clérigos proclamaron como asamblea nacional. El rey declaró de inmediato la ilegalidad de la asamblea y procuró disolverla. En respuesta al monarca, el 14 de julio de 1789 el pueblo de París se levantó en armas para apoyar al tercer estado y asaltó la vieja prisión real de La bastida. Así se inició la revolución. El 4 de agosto, la Asamblea Nacional declaró abolidos los privilegios de la aristocracia y el clero, y proclamó la igualdad de derecho El 27 del mismo mes aprobó la Declaración de los Derechos del Hombre Y del ciudadano. Posteriormente, las ideas revolucionarias se diseminaron rápidamente: los movimientos revolucionarios en Grecia, los Balcanes y Latinoamérica, así como las revoluciones liberales en Europa en 1820, en 1830 y 1848, mostraron que los ideales revolucionarios, dirigidos a derribar el absolutismo e implementar las libertades políticas, tuvieron una influencia transcendental.
Las revoluciones liberales
Las revoluciones son procesos históricos que producen cambios radicales en la sociedad. De acuerdo con su naturaleza y los cambios que generan, pueden ser políticas, sociales o económicas. Además, suelen ocurrir de manera violenta e involucrar a varios sectores de la sociedad. Aunque ha habido movimientos. Revolucionarios a lo largo de toda la historia, los más importantes para la configuración del mundo actual ocurrieron a partir del siglo XVIII.
Factores de las revoluciones liberales

La primera generación de las revoluciones modernas fueron las liberales o burguesas, que estuvieron inspiradas en las ideas políticas liberales y dirigidas por el sector social conocido como burguesía. Estas revoluciones acabaron con el orden político y social tradicional Antiguo Régimen en el que la nobleza y el clero controlaban el poder. En su lugar, la naciente burguesía impulso la Formación de una sociedad laica, tolerante y democrática que creó las bases de la sociedad occidental moderna. Las revoluciones liberales fueron estimuladas por los siguientes factores:
. Ideológicos, debido al desarrollo del pensamiento ilustrado en los círculos intelectuales desde finales del siglo XVIII.
. Económicos, por el impacto causado por la Revolución industrial ocurrida entre los siglos XVIII y XIX, que sentó las bases del orden económico capitalista.
 . Políticos, debido a la crisis del sistema político absolutista en los estados europeos. La suma de estos factores dio origen a varias revoluciones en Europa entre los siglos XVIII y XIX. La más importante de todas fue la Revolución francesa.

Las revoluciones Burguesas en Latinoamérica
La Revolución francesa tuvo impacto en Latinoamérica en especial entre los Círculos académicos criollos, que ya habían tenido contacto con algunas ideas de la Ilustración europea. El ejemplo francés les planteó un dilema, pues, aunque concordaban con los ideales revolucionarios, la mayoría prefería un proceso del cambio violento. A pesar de que los círculos de intelectuales criollos en los territorios latinoamericanos eran bastante restringidos, a finales del siglo XIX se generaron espacios de difusión más amplios. En el Nuevo Reino de Granada, la influencia de la Ilustración Y la Revolución francesa se evidenció con la traducción de la Declaración de los Derechos del Hombre en la Imprenta Patriótica por parte de Antonio Nariño en 1794, y con la publicación del Diario Político de Santafé en 1810. En el Perú, por ejemplo, la revista el Mercurio Peruano, publicada por la Sociedad Amantes del País, se constituyó en una de las primeras plataformas de expresión de las aspiraciones de independencia de los criollos. Entre tanto, en México, el biólogo, físico y astrónomo José Antonio Álzate, fundaba cuatro sucesivos periódicos entre 1768 y 1795 con un carácter semejante. Toda esa prensa estaba llena de inquietudes y de proyectos americanos, así como de citas y ecos de Rousseau, Montesquieu, Locke, Descartes, Voltaire, Diderot, Newton y Adam Smith. Frente a tan rico panorama intelectual de nuestra América del siglo XVIII, resulta inevitable preguntarse: ¿Cuáles fueron las causas que estimularon su desarrollo? La principal de ellas fue la propia madurez intelectual del mundo americano. Un mundo en el que el desarrollo de las fuerzas productivas había creado una sociedad cada vez más compleja, en mucho distinta de la simple sociedad colonial del siglo XVI, integrada solo por conquistadores y conquistados. El otro gran estímulo para el desarrollo de la vida intelectual americana estuvo dado por la llegada de las expediciones científicas europeas. Su llegada resultó de gran utilidad para la élite intelectual criolla, a la que aportaron métodos de investigación que le ayudaron a conocer mejor su propio mundo. Esa es, Pues, la agitada y expectante Hispanoamérica contemporánea de la Ilustración europea. Un mundo que ha despertado y ha echado a andar por sus propios medios en busca de su destino histórico, y al que el enciclopedismo y el iluminismo aportan por acción o por reacción motivaciones y contrastes. Un mundo que adquiere personalidad histórica a partir de sí mismo y no, como equivocadamente pretenden demostrarnos, a partir de las influencias foráneas.

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La trascendencia de la Revolución francesa
En su libro Las revoluciones burguesas, el historiador británico Eric Hobsbawn señaló lo siguiente sobre la Revolución francesa: "Entre 1789 y 1917, las políticas europeas (y las de todo el mundo) lucharon ardorosamente en pro o en contra de los principios de 1789 o los más incendiarios todavía de 1793. Francia proporcionó el vocabulario y los programas de los partidos liberales, radicales y democráticos de la mayor parte del mundo. Francia ofreció el primer gran ejemplo, el concepto y el vocabulario del nacionalismo. Francia proporcionó los códigos legales, el modelo de organización científica y técnica y el sistema métrico decimal a muchos países. La ideología del mundo moderno penetró por primera vez en las antiguas civilizaciones, que hasta entonces habían resistido a las ideas europeas, a través de la influencia francesa. Esta fue la obra de la Revolución francesa".











Las revoluciones socialistas
El socialismo es una corriente ideológica que surgió en Europa en el siglo XIX. A través del pensamiento de personajes como Karl Marx y Friedrich Engels el socialismo científico criticó el modelo económico y social del capitalismo y occidental porque lo consideraba injusto. Esta doctrina inspiro dos grandes revoluciones en el siglo XX: la Revolución rusa, encabezada por los obreros la Revolución china, sustentada en el campesinado.




La Revolución rusa  
A inicios del siglo XX, Rusia vivía un fuerte descontento social. Hacia 1917, las derrotas sufridas en la Primera Guerra Mundial intensificaron las reacciones contra el gobierno: deserción de los soldados, huelgas obreras y la oposición de los sóviets. Presionado por estas movilizaciones, el zar Alejandro II abdicó en marzo de 1917 y formó un gobierno provisional al mando del menchevique Alexander Karanki, para instaurar una Asamblea Constituyente. La debilidad del gobierno menchevique permitió que los bolcheviques liderados desde el exilio por Vladimir Illich Uliánov o Lenin, tomaran el poder. El 7 de noviembre de 1917 los bolcheviques dieron un golpe de Estado y constituyeron el primer gobierno de Comisarios del Pueblo. Una vez en el poder, Lenin firmó en marzo de 1918 el Tratado de Brest Litovsk, acuerdo que marcó el retiro de Rusia de la guerra a costa de enormes concesiones a Alemania. Ese mismo año comenzó una guerra civil que enfrento al Ejército Rojo dirigido por los bolcheviques que querían defender el nuevo modelo estatal, y al Ejército Blanco comandado por los mencheviques que buscaban devolver el trono al zar y reinstaurar la monarquía. Tras tres años de lucha, las victorias militares del Ejército Rojo consolidaron el poder de los bolcheviques. En 1921, Lenin estableció un programa de reconstrucción mediante la Nueva Política Económica (NPE), mezcla de elementos socialistas Y capitalistas, pues permitía la propiedad privada campesina, aunque la industria y los bancos quedaban en manos del Estado. Paralelamente, en 1922 se creó la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que agrupaba a varias republicas federales. Además, el Estado quedó absolutamente dominado por el partido economista. Luego de la muerte de Lenin, en 1924 se produjo una sangrienta pugna por el poder entre León Trotsky y Josep Stalin, en la que este último se impuso. Ese fue el inicio de la larga dictadura estalinista.

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Los planes quinquenales
 Desde 1927, Stalin promovió la idea de que el Estado debía planificar la economía. Por ello, se creó el Gosplan, organismo encargado del diseño y organización de cada plan quinquenal, pues duraban cinco años. Estos planes fijaban los objetivos económicos que se debían conseguir y los recursos que se usarían para lograrlos. su objetivo era alcanzar el desarrollo industrial y hacer que la Unión soviética fuese autosuficiente en los ámbitos agrícola y militar.

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